Te extraño entre papeles,
a las cuatro, las seis, las cinco.
Y qué sabrás vos
con esa risa fácil
de tanta burocracia,
de tanta y tanta reunión
al bendito cuete.
Te pienso entre rúbricas,
entre llamadas con citas.
Entre stress y dolores de cuello,
comprobantes y relojes.
Entre tanta y tanta cosa,
igualmente me haces falta
cuando me estiro en mi escritorio,
cuando termino otra birome.
Entre sello y firma,
cuando ordeno los verdes
y me irrito de balances bancarios,
también te necesito
para volver a la tierra,
para dejar plantado a aquel
de la llamada con cita.
Para ir contigo
A las seis, las cuatro, las cinco,
y sentir a los cuarenta
las ganas de dar vueltas
en mi silla.
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