(…) Como si los años y los dolores
No te hicieran daño ni lesiones
Conservas tu sonrisa repentina
tu alegría contagiosa
con la que aquella tarde
trazaste una recta de pasión y vida
entre tu soledad tan solitaria
y mi soledad tan concurrida
para que de una vez por todas
Lograra entender
cuán necesitado
oscuro
y enfermo
estaba mi amor
sin
tu
amor.
0 comentarios:
Publicar un comentario